Viernes, 28 de abril de 2017
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¡Cállate, chachalaca! Remix

El “eres un provocador” y el “ya cállate” que le recetó López Obrador al padre del normalista Jorge Antonio Tizapa Legideño puede ser el equivalente al “Cállate chachalaca” del 2006, que fue su perdición

Por José Contreras

Con su desplante y su descalificación hacia el padre de uno de los desaparecidos de Ayotzinapa, Andrés Manuel López Obrador dio el banderazo para una nueva campaña negra en su contra.

El “eres un provocador” y el “ya cállate” que le recetó López Obrador al padre del normalista Jorge Antonio Tizapa Legideño puede ser el equivalente al “Cállate chachalaca” del 2006, que fue su perdición.

En ambos casos, por el tono, por los adjetivos utilizados y por la acción de ordenar callar a sus críticos, López Obrador mostró su rostro intolerante y grosero. Y eso será aprovechado por sus adversarios en cuanto empiecen formalmente las campañas.

Cosa de recordar. A principios de marzo del 2006, López Obrador encabezaba todas las encuestas y le sacaba entre 9 y 10 puntos a su principal perseguidor, el candidato del PAN, Felipe Calderón.

El 15 de marzo de ese año, López Obrador encabezó un mitin en Ocotlán de Morelos, Oaxaca, y arriba del templete dijo: “¡Cállese, ciudadano presidente!, deje de estar gritando como chachalaca”, en alusión al entonces presidente, Vicente Fox.

Al día siguiente, en Tehuantepec, se refirió a Fox como “la chachalaca mayor” y soltó lentamente la frase que ya se quedó para la historia: “Cá-lla-te cha-cha-la-ca”.

El público al que se dirigía desde el templete le celebró la frase, pero el equipo de campaña de Calderón la guardó y luego la utilizó una y otra vez como parte de una campaña negra.

El equipo de Calderón elaboró un spot en el que reproducía la expresión de López Obrador y la comparaba con una dicha años atrás por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuando en un tono amenazante le dijo a Fox: “No se meta conmigo, caballero, porque sale espinado”.

Para mayo del 2006, mes y medio después del “Cállate chachalaca”, Calderón ya había empatado a López Obrador en la intención de voto.

Durante la campaña del 2012, López Obrador tuvo mucho cuidado de no incurrir en desplantes intolerantes o en descalificar a otros actores políticos, incluidos sus contrincantes, y se dedicó a promover su “República amorosa”.

Pero el pasado lunes lo traicionó el subconciente y volvió a dejar salir a ese espíritu intolerante que lleva dentro.

Hace unos días criticó y difamó a las fuerzas armadas por la realización de un exitoso operativo que terminó con la muerte de varios sicarios, entre ellos el líder del Cártel de los Beltrán Leyva en Nayarit.

El lunes acusó de “provocador” y le ordenó callar al padre de una de las víctimas de Ayotzinapa que le exigía una explicación –que por cierto nunca ha dado--  sobre su vínculo con el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, involucrado en la desaparición de los normalistas.

Los nuevos ataques de intolerancia de López Obrador provocarán una nueva campaña negra en su contra. Sus adversarios querrán mostrar lo intolerante que es. Y él ya les está dando las armas.

OFF THE RECORD

**BAJO ADVERTENCIA…

Según el consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos, los creadores de eso que se llama Constitución de la Ciudad de México fueron advertidos de que el texto que preparaban violaba la Constitución federal.

A pesar de eso, los constituyentes capitalinos siguieron en lo suyo.

Ahora, la ALDF tendrá que defender un bodrio en el que no tuvo participación.

**LA MANO DE YUNES

Se siente la mano de Miguel Angel Yunes en Veracruz.

El pasado domingo hizo encarcelar al ex gobernador interino, Flavino Ríos.

Y, según el senador del PRI, Héctor Yunes, el gobernador ya ordenó reactivar una averiguación en contra de su padre, un hermano y un sobrino, por presuntos delitos del pasado.

Ahí está la mano de Yunes. No sabemos si la mano justiciera, o la mano vengadora. Ojalá sea la primera.

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