Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Foto Fuente: Especial

Francia conoció a su asesino por Tinder; la descuartizó y la metió en ácido

Primero la mató, después la desmembró y finalmente la metió a un tratamiento químico de sosa caústica

México. El pasado 3 de diciembre de 2016, Francia Dulce Ibarra Ramírez desapareció al salir de casa ubicada en la colonia Los Naranjos, Guanajuato, cuando se dirigía al Centro de Idiomas de la Universidad de Guanajuato, después de su clase se había quedado de ver con una amiga, pero nunca llegó.

Francia acababa de terminar la normal superior, se acababa de recibir como maestra, tenía planes de empezar a conseguir trabajo y estudiar para el examen del siguiente ciclo. Ella era muy callada, se la pasaba casi todo el tiempo con su hermana, era una chica reservada, timida, miedosa, inteligente, nunca se juntó con nadie, era soltera y nunca tuvo la oportunidad de ser mamá.

Desde el 3 de diciembre, nadie volvió a saber nada de Francia, por lo que familiares y amigos comenzaron con su búsqueda a través de redes sociales para dar con el paradero de la joven y días más tarde, para ser exactos el 10 de diciembre, autoridades confirmaron que en un domicilio de la colonia San Isidro, pertenecientes a la ciudad de León se localizaron restos humanos los cuales posterior al análisis de genética forense se informó eran los de la chica desaparecida Francia Ibarra.

El caso:

El padre de la joven indica a Letra Roja que él enseguida sospechó de Emmanuel Denalí Valdez Bocanegra, de 26 años de edad, un joven al que Francia había conocido cuatro meses atrás por medio de Tinder, después lo agregó a Facebook y finalmente le proporcionó su WhatsApp.

Al principio sólo se escribían y después, las letras se convirtieron en llamadas y las conversaciones, finalmente, en citas reales.

El padre de Francia, cuenta que el primer día que Francia salió con Emanuel él mandó a su esposa para conocer al chico con el que ella salía, por lo que la madre la acompañó y de hecho el propio Emanuel se enojó y le comentó a Francia que si siempre su madre estaría a lado de ella. Por lo que Francia se niega a que la acompañen y comienza a borrar fotos de él ya que también le dice que borre todo y  que no quería que supieran más de él.

“Emanuel y Francia salieron algunas veces, pero nunca fue su novio”, recuerda el padre de la joven.

Probablemente a Francia la mató el 5 de diciembre de 2016, primero la mató, después la desmembró y finalmente la metió a un tratamiento químico de sosa caústica por lo que a la familia de Francia sólo les entregaron pequeñas bolsas con las extremidades y el cráneo de la joven. Estudios genéticos permitieron confirmar que los restos encontrados eran los de Francia

De hecho Arturo, el padre de Francia cuenta que ellos cuando aún no sabían nada de su hija interpusieron un citatorio para esclarecer las cosas. La Procuraduría General de Justicia del estado de Guanajuato llamó a Ricardo Valdez, padre del asesino, para que rindiera su declaración, pero todo fue en vano ya que supuestamente, Emmanuel había desaparecido y su padre enseñó una larga lista de recetas médicas para demostrar que su hijo es un sociópata en tratamiento psiquiátrico.

Así fue como el 10 de diciembre por fin las autoridades ingresaron al complejo habitacional, en la calle Loma de San Vicente, a la hora de realizar el cateo en el departamento del joven se localizó la ropa de Francia y una bolsa similar a la que ella portaba el día de su desaparición y en la azotea del inmueble se localizaron diferentes bolsas negras donde se encontraban huesos humanos y recipientes con sosa caústica, así como ácido muriático, por lo que la Procuraduría General de Justicia de Guanajuato logró capturar al feminicida en la Ciudad de México tras ejecutar una orden de aprehensión.

Se sabe que este hombre estudió la carrera de medicina en 2014, así lo hacen constar documentos de la propia Universidad de Guanajuato que presentaron los padres de la joven en el Ministerio Público.

El padre de Francia cuenta que lo más alarmante es que el padre de Emanuel, identificado como Ricardo Valdez, es ingeniero químico y catedrático de la Universidad de Guanajuato y el hermano labora en el Hospital Médico Siglo XXI, en la Ciudad de México, por lo que Emanuel sabía perfectamente lo que estaba haciendo y como desaparecer a una persona.

El pasado 3 de diciembre se cumplió un año de la desaparición y muerte de Francia Ibarra y la familia de la joven no ve justicia para su hija, ni que su asesino sea juzgado como tal.

“Lo que espero es que se desempantane todo para irnos a la audiencia el próximo 18 de diciembre, yo espero que en la próxima audiencia no dejen libre a este hombre, ya que se pudiera escapar”, indica el padre de Francia.

Agradecemos a Fridaguerrera por el apoyo brindado en este caso.

EM