Domingo, 17 de diciembre de 2017
Foto Fuente: Especial

Jornada violenta en marcha de supremacistas blancos en EU

Tres muertos y al menos 35 heridos es el saldo hasta ahora vinculados con los choques de una marcha que incluyen un atropello masivo y un helicóptero estrellado

Estados Unidos. Tres muertos y al menos 35 heridos es el saldo hasta ahora de la jornada violenta de ayer en Charlottesville (Virginia), vinculados con los choques por una marcha de blancos supremacistas, que incluyen un atropello masivo y un helicóptero estrellado, informó el gobernador Terry McAuliffe.

En rueda de prensa, McAuliffe señaló que además del fallecido cuando un auto arrolló a manifestantes opuestos a la marcha supremacista en el centro de la ciudad, había que sumar a un piloto y a un pasajero de un helicóptero de la policía estatal que se estrelló a las afueras de la ciudad

Por su parte, el jefe de policía de Charlottesville, Al Thomas, indicó que el conductor responsable del atropello se encuentra detenido, pero no ofreció detalles acerca de su identidad y sólo señaló que se trataba de un hombre.

Estamos tratando lo sucedido como una investigación por homicidio criminal”, afirmó Thomas, quien no comentó las circunstancias del accidente del helicóptero.

En una breve comparecencia previa, el presidente estadunidense, Donald Trump, reprobó los “violentoshechos ocurridos en la ciudad de Charlottesville, sede de la Universidad de Virginia y situada algo más de 300 kilómetros al suroeste de Washington.

Condenamos en los términos más contundentes esta atroz muestra de fanatismo, racismo y violencia por múltiples partes”, indicó Trump en una declaración desde Bedminster (Nueva Jersey), donde pasa sus vacaciones de verano.

Por su parte, la primera dama, Melania Trump, quien no acostumbra a realizar comentarios públicos, se sumó a la condena al sectarismo. “Nada bueno sale de la violencia”, escribió en Twitter.

El alcalde de Charlottesville, Mike Signer, dijo en la misma red social que “tenía el corazón destrozado”.

El atropello ocurrió cerca de las 13:00, hora local, poco después de que el gobernador McAuliffe declarara el estado de emergencia en la ciudad para tratar de contener los enfrentamientos entre participantes en la marcha y opositores.

Sangre en los cristales

Marchábamos por la calle cuando un automóvil, una berlina negra o gris, se nos lanzó encima, golpeó a todo el mundo. Luego retrocedió y nos volvió a embestir”, relató a la AFP un testigo.

En un video publicado en redes sociales, se ve cómo un coche oscuro golpea violentamente a otro vehículo por detrás y luego retrocede velozmente en medio de los manifestantes.

En otro video se observaba el capote y el parabrisas del vehículo que embistió a los manifestantes manchados con sangre.

La polémica concentración “Unir a la derecha” se organizó en protesta por la retirada de una estatua homenaje al general confederado Robert E. Lee, quien lideró a las fuerzas sureñas durante la Guerra Civil estadunidense, y que ya generó choques violentos el viernes entre participantes y opositores. Entre los manifestantes, algunos de los cuales portaban esvásticas nazis, se encontraba el exlíder del Ku Klux Klan, David Duker.

La manifestación fue descrita como “el mayor encuentro de odio de su clase en décadas en Estados Unidos”, según el Southern Poverty Law Center, un grupo que investiga a los que fomentan la violencia racial.

El 8 de julio, algunas decenas de miembros del Ku Klux Klan ya se habían reunido en este tranquilo y pintoresco pueblo, muy superados en número por los manifestantes antirracistas.

Esta vez, la derecha nacionalista esperaba atraer a más seguidores, gracias a la presencia de varios integrantes del movimiento Alt-Right (Derecha alternativa), que apoyó a Donald Trump durante su campaña.

Con información de Excélsior

DC