Jueves, 17 de agosto de 2017
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La nación como nota roja

Creo que estamos cebados de violencia y que nos vendría bien una dieta

Como adicto a las noticias, cada tanto me asalta la sensación de estar ahogándome en un pantano de nota roja. En ese pantano el país es solo una colección de crímenes y sevicias: ejecuciones, emboscadas, secuestros, feminicidios, torturas, extorsiones, bandas bestiales, pueblos secuestrados, cárceles salvajes.

Impunidades y violencias sin fin.

El país sabe de pronto a magazine de policía, como si fuera una sola nota roja serial de crímenes y criminales.

No puedo decir que esa nota es falsa o que no describe parte del infierno que también es México. Lo que digo es que la insistencia y las tintas cargadas en esta materia, especialmente si hay videos truculentos que se repiten hasta la hipnosis, forman un género de la inexactitud periodística: el género de la aglomeración.

Entiendo y comparto la necesidad de que los medios sean mensajeros incómodos de las deformidades de su sociedad, un espejo de hechos desagradables o atroces que las autoridades preferirían ocultar y que el ciudadano necesita saber para estar al tanto del mundo real en que vive.

Entiendo y comparto menos que el mensajero ande buscando preferentemente los mensajes de sangre, y que su esfuerzo se detenga por lo general en la exhibición del horror, sin intentar siquiera una explicación del origen o la lógica interna, aunque sea una lógica infernal, de lo que vemos.

Pienso en la concentración reciente de nuestros noticieros televisivos en el tema de las cárceles tomadas por criminales.

No hemos visto ninguna explicación seria de este hecho. Hemos visto en cambio, hasta el cansancio, escenas de un grupo de presos de un penal de Nuevo León, vejando y pateando a miembros de un grupo rival, mientras estos van de rodillas, desnudos, trapeando con jergas un piso mojado.

El detalle atroz del video es que a uno de los vejados le falta media pierna, y lleva el muñón al aire.

Creo que estamos cebados de violencia y que nos vendría bien una dieta. Yo la empezaré esta semana saltándome en los medios todo lo que recuerde la nota roja serial en que chapoteamos desde hace años, cada día.

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