Sábado, 21 de octubre de 2017
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Los independientes dependientes

No hay indicios de que los innumerables candidatos independientes vayan a trascender en la elección presidencial. Algunos de ellos están en proceso de vivir sus cinco minutos de fama cuando se registran en el INE, un acto que es por definición mediático, pero de ahí a que vayan a trascender se ve muy remoto.

Los independientes tienen mucho de dependientes. La mayoría ha estado de alguna u otra manera ligada al poder político, al económico o a los dos. La independencia que presumen se determina en función de quienes los apoyan. Están las más de 800 mil firmas que requieren para el registro oficial, pero también están los apoyos económicos a los que al final terminarán debiéndose.

Es evidente que hay un divorcio entre partidos y sociedad, el cual es oro molido para los independientes. Tratan de acceder al poder por otra vía para al final llegar a lo mismo. Los independientes se han convertido en una opción relativa. Está acabando por ser lo mismo con fórmulas diferentes y no necesariamente con caras nuevas.

Van a hacer sus campañas con el financiamiento público, algunos en el camino ya están pidiendo que les den más de lo que por ley les corresponde. Quieren que se les trate como a los partidos a los que tanto desprecian y repudian.

Las encuestas de hoy los ubican lejos del nivel de competencia. Suponemos que lo que buscan en un buen número de casos es evidenciar con cierta razón a los partidos, lo que está pasando en la terca realidad es que no están siendo alternativa.

En lo general los resultados no los avalan. Pedro Kumamoto es una de las excepciones: con ingenio y con un trabajo casa por casa logró lo que parecía imposible, un triunfo contundente que lo llevó a una diputación.

Un caso a revisar es el de El Bronco en Nuevo León. Supo aprovechar el gran deterioro político que había en el estado, hizo de una presunta adversidad una ventaja, el PRI lo hizo a un lado y esto lo convirtió en víctima.

A partir de ahí y con una buena y sensible estrategia, lo que incluyó hacer a un lado a los grandes medios, terminó por avasallar. Lo que abrió las puertas a El Bronco fueron el proceso y el momento que vivía Nuevo León, no hay indicios de que esto mismo se pueda repetir.

Un caso que puede ejemplificar lo que puede ocurrir con los independientes es el de Margarita Zavala. Más allá de que le acompañe una marca discutible llamada Calderón, su imagen en lo general tiende a ser buena. A partir de su salida del PAN las encuestas la colocan con +- 10 puntos porcentuales menos que los que tenía antes de tomar su decisión.

No hay nada definido, pero no se vislumbra un futuro distinto del que hoy se ve para los independientes. Los partidos políticos van a ser los ganadores.
Por lo pronto, los independientes ya nos cuestan a todos aunque digan que van por la libre.

RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:

•Lo de Margarita es muy lamentable y ojalá pueda encontrar caminos de salida en sus aspiraciones. Platiqué con ella y Ricardo Anaya y no se pudo llegar a ningún tipo de acuerdo. No comparto la decisión de Margarita, pero la respeto. No la juzgo públicamente, como algunos lo han hecho, aunque no le he dejado de decir lo que pienso de su decisión; yo jamás saldré del PAN.

•Es una crisis muy delicada la que vive el partido, pero con franqueza hemos pasado muchas otras que parecían imposibles de resolver y las superamos, sin por ello minimizar la decisión de Margarita.

• Este momento no ayuda al Frente, pero sólo con el tiempo sabremos cuáles serán las consecuencias de lo que hoy está pasando. Estoy a favor del Frente, pero no se pueden tomar todavía decisiones.

• Considero que Ricardo Anaya tiene sin duda capacidades para ser candidato y presidente. Lo ideal es que el Frente tenga un candidato ciudadano sin militancia partidista, hasta ahora no lo hemos encontrado: Diego Fernández de Cevallos.