Miércoles, 22 de noviembre de 2017
Foto Fuente: Especial

Maltrato animal: muchas instituciones, leyes y trabas

A pesar de que la CDMX cuenta con varias instituciones a las que se puede denunciar este tipo de casos, el proceso puede ser complicado

Ciudad de México. Desde 2014, Anne Guzmán decidió formar la asociación civil Koncientizando Por Un Mundo Mejor, que ayuda a los animales que han sufrido algún tipo de maltrato y a darlos en adopción.

En estos tres años, Anne ha visto todo tipo de casos “que necesitan tiempo, dinero y esfuerzo. Hay otros más complejos, porque son animales que vienen hechos pedazos; volverlos a construir psicológicamente es muy difícil y tienen que involucrar a muchísima gente”, comenta.

Ella cree que el caso del maltrato en la CDMX es “muy grande” debido a diversos factores, entre ellos, la insuficiencia de leyes.

“Que la gente no fuera castigada administrativamente, sino penal”, opinó Guzmán acerca de las leyes que rigen el bienestar de los animales en la Ciudad de México.

Como lo explicó, la abogada Enriqueta Verónica Garrido Borrayo, únicamente el Ministerio Público puede aplicar sanciones penales; las demás instituciones sólo tienen facultades para sancionar de manera administrativa.

Leticia Mejía Hernández, subprocuradora de Protección Ambiental de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (Paot), aseguró que las leyes que protegen a los animales “son insuficientes en cuestiones de qué es maltrato y qué no”.

“La ley es muy general, te dice que debe haber bienestar animal; ¿y qué es el bienestar animal?”, se preguntó la subprocuradora.

“Bienestar Animal: Estado en que el animal tiene satisfechas sus necesidades de salud, de comportamiento y fisiológicas frente a cambios en su ambiente, generalmente impuestos por el ser humano”, indica la Ley de Protección a los Animales de la CDMX.

Es por eso que la Paot se acercó a la UNAM en 2014 para hacer  la Guía de bienestar en animales de compañía, en la que se explican los aspectos con lo que la mascota debe de vivir.

Por su parte, Garrido Borrayo comentó que tanto las leyes como las autoridades en materia de protección animal en la capital son suficientes.

“El problema es cuando uno trata de acercarse para hacer cumplir esas leyes, los topes que nos encontramos. Desde que inicia o se presenta la denuncia, te dicen que no son competentes, te mandan a un lugar, te mandan a otro y a veces la gente no sabe, y cuesta mucho trabajo poder ingresar una denuncia”, aseguró la abogada.

Anne de Koncientizando no tuvo una buena experiencia con las autoridades. Contó que en los primeros meses de la organización se asoció con la Brigada de Vigilancia Animal para que los pudieran ayudar a canalizar perros maltratados.

Aunque al principio no iba mal el apoyo, después se cambió la administración y los de Brigada les empezaron a “poner trabas” porque les negaban datos que ellos necesitaban para saber a dónde mandaban a los perros rescatados. Anne decidió dejar de colaborar con las autoridades.

“Trabajar con gobierno es complejo, porque van cambiando las administraciones, las mentalidades, los programas, y a veces lo que trabajaste lo descartan”, comentó Guzmán.

Paola Saucedo también pasó un caso de desantención. Ella denunció ante la Paot el caso de cinco perros que eran maltratados y estaban encerrados en un departamento en la colonia Escandón II Sección, delegación Miguel Hidalgo.

Pero la Paot fue su última opción, ya que anteriormente había acudido a la delegación, a un módulo de atención del Gobierno de la ciudad, avisó a una patrulla y “nada funcionó”.

De hecho, asegura que a la fecha la Paot no ha atendido su denuncia, a pesar de que al inicio la llamaron y le dieron un folio, nunca se le dio seguimiento al caso.

“Es laborioso y una pérdida de tiempo ya que no ayudan”, comentó la joven acerca de los procesos de denuncia.

“Quieres hacer las cosas bien y presentas tu denuncia: te dicen que ahí no es, vas a otro lado y te dicen que ahí tampoco. Ponen muchas trabas y muchos peros para poder ingresar una denuncia”, dijo Garrido Borrayo, “si para nosotros como abogados es complicado ingresar y hacer el procedimiento, más para un ciudadano que no está profesionalizado en la carrera de derecho”.

Otra persona, que no quiso dar su nombre, contó que hace unos meses denunció ante la Paot el caso de un perro que estaba descuidado y era golpeado. Cuatro meses después la institución concluyó la investigación, sin embargo, cuando la procuraduría hizo la visita de verificación el perro ya había muerto por vejez, por lo que no pudieron ser testigos del maltrato.

"Mi error fue no preguntar qué había sucedido con mi denuncia semanas después", se lamentó el denunciante.

La abogada recomienda que cada vez que se ingrese una denuncia se le dé seguimiento, se presione a la autoridad y si es posible, hasta acompañarlos a realizar la visita de verificación. "Si ven que la autoridad no hace su trabajo, hay que acudir a la Contraloría", dijo.​​​​

La Contraloría General capitalina se encarga de vigilar a las dependencias, órganos desconcentrados y entidades paraestatales de la CDMX.

Sin embargo, un problema al que se enfrentan las instituciones es la falta de dinero para hacer las labores correspondientes. "El problema es que no tienen el presupuesto y dónde dejarlos. A veces, cuando hacen los aseguramientos de animales de narcotraficantes, están hasta en mejores condiciones, en un paraíso, un terrenote".

La directora de la asociación y la abogada coinciden que además hay muchos políticos que a veces se involucran en temas de maltrato animal porque está de moda, sólo quieren promoverse y no están genuinamente interesados.

Personas como Anne tienen un papel importante en los casos de maltrato animal. “Son ellas (las asociaciones) las que difunden, los que hacen el trabajo difícil. Los protectores son gente muy sensible y lastimada emocionalmente porque le toca ver todos los casos de maltrato animal: recoger al animal, curarlo, tratar de darlo en adopción. Es demasiada la labor que tienen”, comentó la abogada.

Actualmente Koncientizando Por Un Mundo Mejor sólo apoya a los perros más necesitados, sobre todo a los han sido atropellados, ya que todo el proceso para que se recupere implica varios gastos.

Formar parte de una asociación de este tipo es “de resistencia, porque tienes que ‘meterte con todo mundo’, emocional y físicamente y económicamente”, comentó la directora de la organización.

Anne recomienda que cada vez que te encuentres con un caso de maltrato animal, trates de hacer lo posible por salvarlo. “Tú eres la diferencia entre la vida y la muerte del animal”, dijo.

Créditos imagen y video: Brigada de Vigilancia Animal, Paot y Koncientizando Por Un Mundo Mejor

*Si quieres saber cómo es el trabajo de la Paot, no te pierdas la cuarta y última entrega de este reportaje el día de mañana.

Lee la segunda parte