Miércoles, 23 de agosto de 2017
Foto Fuente: Letra Roja

México es el rival a vencer en futbol gay

La selección de futbol gay de México llega a Miami como un rival a vencer

Por Gabriel Cienfuegos

México.- Kaori Michell Muñoz Melo tiene 32 años, es estilista, coreógrafa, decoradora…y futbolista. Si las políticas retrogradas en el tema de migración de Donald Trump no le juegan una mala pasada, en los próximos días recibirá su Visa y podrá viajar el 24 de mayo con el selectivo mexicano de futbol soccer a la cuarta edición de los Games Worlds Out que se realizarán en Miami, Estados Unidos.

La justa atlética reunirá en ese paraíso tropical a cerca de 12 mil competidores de varias decenas de países en 455 competencias deportivas del 26 de mayo al 7 de junio. Aunque el nivel no llega a ser profesional los asistentes toman muy enserio su preparación física y cultural, pues esta reunión no solo es deportiva.

Junto al desarrollo de las competencias se realizan actividades complementarias que incluyen conciertos, exhibiciones de arte y un festival de cine, entre otras. Además se imparten conferencias sobre derechos humanos por activistas, investigadores y organizaciones de derechos humanos internacionales que utilizan el foro para denunciar la persecución contra la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual, (LGBTTTI)

En este sentido Kaori sabe que su participación como delantera en el selectivo de futbol soccer no representa solo una oportunidad para internacionalizar su juego sino para llevar el mensaje de equidad, tolerancia y aceptación en un momento en el que a nivel nacional los ataques contra la comunidad LGBTTTI enfrentan un repunte en violencia.

“Mi primer triunfo no fue en las canchas. Antes de asumir mi sexualidad de mujer transgénero afronté los problemas ‘comunes’. Discriminación por mi deseo de vestirme de mujer desde pequeña y otro tanto por ser futbolista.

Desde los catorce años yo quería vestirme de niña y mis hermanos (somos nueve, cuatro hermanas y cinco varones) pues se sintieron molestos al principio porque eso les generó burlas, poco a poco entendieron y me apoyaron, ahora todos me cuentan en el grupo de las hermanas, no de los hermanos”, comenta Kaori para Letra Roja.

En un país que registró en los últimos diez años mil 218 crímenes de odio por homofobia (según un informe de la organización civil Letra S) situación que ubica a México como el segundo con el mayor número de asesinatos por orientación sexual, solo superado por Brasil, mantener los espacios personales libres de discriminación y violencia es utópico.

“En la cancha siempre ha sido difícil. Juego desde pequeña y me gusta; imagínate los comentarios cuando driblaba a otros hombres en los partidos, cuando anotaba un gol y sabían que yo era transgénero: te gana ese marica, juega mejor un puto que tú y cosas por el estilo es lo que escuchaba desde la banca, las gradas.

A veces las mismas mujeres eran las que más se burlaban de sus hermanos, de sus novios. Para muchas mujeres biológicas nosotras no merecemos esa condición. Antes de jugar para Didesex (Diversidad, Deporte y Sexualidad) estaba en una liga femenil, pero las mismas chicas se quejaban de que ‘al final del día era hombre’ y tuve que salir de ahí”, recuerda Kaori.

Rival a vencer

La selección de futbol gay de México llega a Miami como un rival a vencer. En las cuatro ediciones de la justa deportiva en dos ocasiones ha regresado con la medalla de oro.

Con apenas dos años jugando para este conjunto y siendo la primera ocasión que participa a nivel internacional Kaori no duda que México hará un buen papel.

“En los últimos cinco torneos estatales que he participado con Didesex nos hemos traído el primer lugar, llegamos bien preparadas, pero es importante reconocer que no hay rival pequeño todos le entran duro, todos van a ganar, aunque si debo reconocer a un equipo al que haya que ponerle especial atención es al argentino”.

La oriunda de Ciudad Cuauhtémoc, Ecatepec, Estado de México, no oculta su emoción por representar a nuestro país en esta justa internacional. Con alegría comparte su sueño, “quiero levantar la bandera de México, que nos conozcan, con todo lo que está pasando con los migrantes mexicanos allá, que sepan que no somos criminales, no somos una amenaza”, concluyó.