Jueves, 14 de diciembre de 2017
Foto Fuente: Especial

¡Ni una más! Van mil 402 feminicidios en 2017

Los crímenes de odio contra la mujer aumentan día tras día. Las medidas de las autoridades para atrapar a los responsables son ineficaces, al igual que los protocolos para prevenir los feminicidios.

El 19 de septiembre, Letra Roja presentó una entrevista con FridaGuerrera, activista que lleva un conteo de cada feminicidio que sucede en el país. Hasta ese momento, la cifra de muertes violentas contra las mujeres ascendía a mil 298 casos, hoy la cifra es de mil 402, de acuerdo con su conteo.

En los diez meses que van del año un promedio de 4.9 mujeres al día perdieron la vida en manos de hombres.

Esta semana, la sociedad capitalina se volvió a estremecer con el caso de Anayetzin Fragoso, la joven de 26 años que fue encontrada muerta en la casa de su novio, envuelta en una cobija y oculta en el armario del cuarto.

Anayetzin fue apuñalada 16 veces con una navaja. Tenía dos meses de embarazo cuando Omar Arreola, presunto asesino, decidió acabar con su vida. 

Ella es una víctima más de las más de 90 mujeres que han perdido la vida en la capital del país durante este año.

Sólo 12 estados tienen activa la Alerta de Violencia de Género Contra las Mujeres (AVGM): Colima, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Morelos, Michoacán, Nuevo León, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Veracruz y Nayarit.

En la CDMX apenas esta semana la Secretaría de Gobernación aceptó una solicitud para estudiar la violencia feminicida en la capital y evaluar la necesidad, o no, de una Alerta de Violencia de Género. 

Sin embargo, activar la Alerta de Género en la capital es necesario, pero inefectivo. Sólo hay que voltear a ver a la entidad vecina. El Estado de México cuenta con una Alerta de Género y es la entidad con más muertes violentas contra las mujeres. No disminuyó el número de feminicidios con la activación de la alerta, las mujeres siguen siendo asesinadas por hombres que se creen con el derecho de acabar con sus vidas impunemente. 

El mecanismo para proteger a las mujeres de la violencia machista es igual de inoperante que el protocolo para proteger a los periodistas y defensores de los Derechos Humanos. 

Es necesario redefinir el mecanismo para proteger a las mujeres que son violentadas, evitar más feminicidios y erradicar la violencia machista.