Lunes, 20 de noviembre de 2017
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SAT: Delincuentes usan a pobres para cometer fraudes

Los grupos criminales buscan en zonas marginadas contratar a personas para que tramiten su firma electrónica y luego entreguen sus claves

México.- La delincuencia organizada usa a personas de escasos recursos para suplantar sus identidades y cometer fraudes, alerta el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

En entrevista con Excélsior, el administrador general de Servicios al Contribuyente del SAT, Adrián Guarneros Tapia, explicó que los grupos criminales buscan en zonas marginadas contratar a personas para que tramiten su firma electrónica y luego entreguen sus claves.

Con dicha información, los delincuentes cometen fraudes contra el SAT u otras instituciones.

Emiten a su nombre facturas que amparan operaciones por cientos, miles y millones de pesos, solicitan la devolución de impuestos también por cualquier cantidad o  realizan otras operaciones con las que incurren en adeudos relevantes, explicó el funcionario.

El administrador general de Servicios al Contribuyente advirtió que vender los datos de la firma electrónica equivale a firmar hojas en blanco y los incautos corren el riesgo de ser encarcelados.

El SAT ya interpuso denuncias; descubrió la venta de firmas electrónicas,luego de identificar a contribuyentes que fueron a tramitarla sin saber para qué sirve, agregó Guarneros.

Organizaciones criminales pagan a personas de escasos recursos para que acudan al Servicio de Administración Tributaria a solicitar su firma electrónica y luego les entreguen sus claves, para suplantar su identidad y realizar operaciones fraudulentas ante ese organismo y otras instituciones, reveló el Administrador General de Servicios al Contribuyente del SAT, Adrián Guarneros Tapia.

En entrevista exclusiva con Grupo Imagen, dijo que se trata de un fenómeno casi oculto e imperceptible que ocurre en zonas marginadas, principalmente, donde los criminales encuentran grupos de población con necesidad económica, que no requieren e-firma ni saben qué es o para qué sirve, pero ceden a la tentación de quienes les ofrecen unos cuantos pesos por tramitarla y entregarles las claves.

Advirtió que “entregar las claves de la firma electrónica a otra persona equivale a darle miles de hojas de papel firmadas en blanco y amplio poder para realizar una extensa gama de trámites y de operaciones en apariencia legales, pero que en realidad son fraudulentas, que pueden causar un daño económico tan grande al legítimo propietario de la e-firma, que este puede perder todo su patrimonio e ir a la cárcel”.

Y es que quienes compran la e-firma a los legítimos propietarios o usuarios de ese recurso electrónico suplantan la identidad de estos y emiten a su nombre facturas electrónicas que amparan operaciones por cientos, miles y millones de pesos o más, solicitan la devolución de impuestos también por cualquier cantidad de dinero; o bien, realizan otras operaciones con las que incurren en adeudos “relevantes”, dijo.

Todos esos escenarios pueden generar la quiebra total, incluida la pérdida del patrimonio, así como problemas legales a quienes entregan sus claves a otras personas, alertó el funcionario federal, y aseguró que el SAT ya inició algunas denuncias de hechos que siguen su curso para deslindar y fincar responsabilidades, pero no dio detalles para no entorpecer las investigaciones.

El SAT descubrió la compra-venta de claves de firmas electrónicas a través de contribuyentes que en distintos momentos se presentaron en varias de sus oficinas, con actitud de desconocimiento e inseguridad, a realizar el trámite para solicitar la e-firma, sin saber qué es ni para qué sirve ni en qué o cómo o para qué lo va a utilizar.

La actitud sospechosa de esos contribuyentes llevó al SAT a investigarlos, y a descubrir que se trata de personas a los que otros sujetos les pidieron acudir a las oficinas del SAT a solicitar la e-firma para luego entregar las claves de la misma a terceros que tienen como propósito hacer uso de las mismas con fines de defraudación.

Hizo un llamado a los contribuyentes para que no se presten a esas situaciones, para que no acudan a las oficinas del SAT a solicitar una e-firma con el único propósito de venderla por unos cuantos pesos a presuntos defraudadores.

A quienes por alguna razón ya lo hicieron, les pidió que regresen al SAT a revocar esa firma y cancelar las facturas y trámites que se hayan realizado con ella, si es el caso, o para evitar que se haga mal uso de la misma.

Informó que el SAT está tomando medidas puntuales en sus oficinas, para fortalecer los mecanismos de identificación de las personas, a efecto de saber con mayor precisión las características y
actividades del sujeto, y en función de éstas, determinar si el contribuyente solicitante de una e-firma realmente la requiere o no.

Adicionalmente se les notifica que la e-firma es personal e intransferible, que no deben entregarla ni revelar sus claves a otras personas, ni siquiera a su contador de confianza, y se les advierte de los riesgos y de las sanciones que podrían sufrir en caso de hacerlo.

Con información de Excélsior

DC