Domingo, 22 de octubre de 2017
Foto Fuente: Confidencial

Seis señales de que tu pareja acaba de tener sexo y no contigo

Cuando nuestra pareja comienza a cambiar de actitud sin que encontremos explicación, empezamos a pensar en una posible infidelidad

Ciudad de México. La infidelidad es la destucción total de toda confianza con tu pareja, la facilidad de saber si tu "amada" o "amado" te engaña es sin duda su temperamento... Eso dice mucho que hizo horas antes.

A continuación te presentamos los seis datos para saber si tu pareja acaba de hacer fechorías:

No tiene ganas. Aunque suene a tópico, en el caso de ellas es algo más normal. El deseo sexual y la excitación tienen su origen en el hipotálamo (la parte más primitiva del cerebro) donde se dan una serie de conexiones y reacciones químicas que hacen que el cuerpo esté preparado –y deseoso– de practicar sexo. Hasta ahora se sabía que, en ambos sexos, en esta reacción biológica influye principalmente el aumento de los niveles de testosterona en la sangre. Sin embargo, parece que surge una diferencia más entre hombres y mujeres.

Ellas son más atrevidas. Según un estudio publicado en la revista científica 'Journal of Advanced Research', el sexo atrae más sexo: si han tenido relaciones recientemente, ellas experimentan mayor cercanía o interés hacia los hombres.

Son mas detallistas. Si tu pareja aparece un día con un regalo inesperado y es de los/las que jamás en nuestra relación lo ha hecho, empieza a sospechar. La culpabilidad les come. Te hace regalos más caros y sin razón aparente. Te da besos porque sí o se te queda mirando embobado. Sospecha: se siente culpable y quiere aliviar su conciencia tirando de tarjeta o de romanticismo.

Cambios bruscos en el humor. Las personas infieles suelen tener un gran cargo de conciencia que les lleva a tener cambios bruscos de humor. De repente tu pareja es muy dulce y atenta contigo, y al segundo se enoja y es grosera por algo que has hecho mal, a su parecer. Esto le ocurre sobre todo a las mujeres que engañan a sus parejas, pues los hombres llevan mucho mejor este doble juego.

Más felices. “Hay una conocida región del cerebro que está involucrada en la sensación de felicidad”, explica el doctor Paul Thompson, profesor de neurología de la Universidad de California. “Se llama el sistema límbico, que está en las profundidades del cerebro, y es más activo cuando recibimos alguna recompensa. El mismo sistema se activa con el sexo, las drogas o el juego, básicamente con cualquier cosa que nos haga disfrutar”.

Tiene mucho sueño. El cuerpo quiere relajarse después de hacer el amor, por ello el sexo es un buen recurso si se tienen problemas de sueño. Según el doctor Ghosh, un buen orgasmo produce en los hombres efectos equivalentes a tomar entre tres o dos miligramos de diazepam (Valium), y es por ello que la mayoría se quedan fritos justo después de hacer el amor. Las mujeres, sin embargo, permanecen más tiempo estimuladas tras hacer el amor, por lo que les cuesta más relajarse tras la práctica sexual. A ellas, en cierta medida, el sexo les despierta, aunque el efecto “despertador” no dura demasiado tiempo.

Con información de El Confidencial

RS