Jueves, 23 de febrero de 2017
Foto Fuente: Especial

UAGro, bajo la violencia del Crimen Organizado

En los últimos dos años han muerto ocho personas relacionadas a la Universidad Autónoma de Guerrero

Ciudad de México. Guerrero es el estado con más homicidios en el país y en años recientes también se ha vuelto una amenaza para la academia; sin contar a los estudiantes asesinados, en los últimos dos años han muerto ocho personas relacionadas a la Universidad Autónoma de Guerrero. 

El último asesinato fue el de la catedrática Jeany Rosado Peña junto con su esposo, Nicéforo Cabrera Rojas, y su hijo de 13 años. 

Ella era responsable de la comisión de becas en el Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG y laboraba en la Escuela de Enfermería número 5, en Coyuca de Catalán, en la región de Tierra Caliente.

En 2015, en el poblado de Xolapa, cuatro trabajadores universitarios, tres de ellos médicos fueron secuestrados y localizados muertos el 23 de junio del año pasado, en una carretera de Chilpancingo.

En diciembre del año pasado, Francisco Javier Ramírez y César Urutia Guerrero, de la Escuela de Psicología de la Universidad Autónoma de Guerrero (AUGro) fueron reportados como desaparecidos. El cadáver de Javier Ramírez apareció días después.

Ese mismo mes, Juan Carvajal Merino, subdirector de la preparatoria número cinco de la institución, ubicada en Ometepec, en la Costa Chica de Guerrero, fue asesinado a balazos. 

El rector de la universidad, Javier Saldaña Almazán, señaló en fechas anteriores que por lo menos 250 universitarios han sido víctimas de la delincuencia en los últimos cuatro años. 

Con información de La Jornada y Bajo Palabra. 

CI