NombreMargarita Palacios Castro tenía 49 años de edad cuando desapareció. Vivía en la colonia Calacoaya, Atizapán de Zaragoza, Estado de México, pero el miércoles 10 de abril fue la última vez que la vieron.

Se dirigía a su trabajo en la colonia Rancho Viejo en el municipio de Naucalpan, Estado de México, era una mujer muy responsable, apenas dos meses antes había terminado con Julián Valentín Bahena un hombre de 60 años de edad con el que tuvo una relación tormentosa de 2 años. 

Aquel miércoles Julián pasó por ella a su casa, le dijo que quería hablar con ella, así que Margarita accedió, pero fue el peor error de su vida.

Desaparecida. 

Margarita no se presentó a trabajar así que su patrona le dio aviso a la familia, era extraño pues ella nunca faltaba. Sus tres hijos intentaron contactarla, pero todo fue en vano, no respondía llamadas y no estaba en su casa. Decidieron ir a la policía a dar aviso de la desaparición, pero no sirvió de mucho.

El jueves 11 de abril sus hijos acudieron al MP de Atizapán levantar una denuncia por desaparición. No fue nada fácil. De ahí les pidieron que se trasladaran a Barrientos indicándoles que allí serían atendidos y levantarían una Alerta Odissea, pero no, la persona que se encontraba en el lugar les dijo que no podía ayudarlos porque estaba de vacaciones, que regresaran el viernes.

Supuestamente ese día los hijos de Julian avisaron que también estaba «desaparecido» que seguramente Margarita se había fugado con él, por lo que tomaron la decisión de ir a buscar a Julian a su pueblo en Las Tunas, Guerrero, pensado que se habría llevado a su madre.

Cuando llegaron a casa de un familiar de Julian le pidieron que lo llevara a casa de la madre de este, al principio accedieron, pero al final resultó ser una mentira, los tuvieron dando vueltas y les dijeron que ‘no se se acordaban bien dónde vivía’.

Los hijos de Margarita regresaron a Barrientos y seguían sin noticias porque  los trabajadores también seguían de vacaciones. Así pasaron los días y las autoridades del municipio no quisieron hacer nada, pues tenían sus días de vacaciones y no había quién levantara la denuncia por la desaparición de Margarita. 

Encuentran el cuerpo.

El domingo 14 de abril familiares de Margarita comenzaron la búsqueda por redes sociales, compartieron la foto de ella y de Julian, y gracias a ello un vecino informó que el hombre se había ido de su departamento ‘muy sospechosamente‘. El miércoles de la desaparición de Margarita, Julian acudió a su departamento por la tarde a recoger sus cosas, no avisó a nadie, se llevó las cosas de jardinería que utilizaba para su trabajo y se fue con la ‘ropa sucia’ que traía. Sucia de tierra pues había smeienterrado el cuerpo de Margarita.

La noche del martes 16 de abril un vecino le informó a un hijo de Margarita que habían encontrado el cuerpo de una mujer en un terreno baldío sobre el Bulevar de Bellavista, Atizapán. 

Bellavista divide el municipio de Naucalpan y Atizapán, hay mucho baldío y un canal de aguas negras, cerca hay un sitio de taxis. A los choferes les llegó un olor putrefacto insoportable, pensaron que era un perro muerto, así que se guiaron con el olor y al quitar hojas, hierba y tierra, descubrieron el cuerpo. 

Cuando llegó había patrullas, pero ningún cuerpo, sólo el enseñaron una fotografía del cuerpo, y sí, era su mamá.  Tuvo que trasladarse a la Semefo a reconocer el cadáver de su madre. La madrugada del miércoles 17 de abril reconoció a su madre, era la misma ropa y las mismas pulseras. Su cara estaba desecha, le había roto la cabeza con una piedra. Julian le azotó la cabeza con una piedra y la dejó irreconocible. Margarita murió de una herida en el cráneo, cuando la encontraron su cadáver estaba boca abajo, cubierto con tierra y hierbas, pues Julian intentó enterrarla.

Entierro.

El infierno no terminó ahí. La familia de Margarita tuvo que esperar días para que les entregaran el cuerpo, hasta los primeros días de mayo que les entregaron el cuerpo. Sólo pudieron tenerla con ellos unas horas pues el estado de putrefacción en el que encontraron su cuerpo no permitía más.

Han pasado más de tres meses del feminicidio de Margarita y su asesino sigue libre. Julián Valentín Bahena, mató a Margarita. El miércoles 10 de abril la esperó porque supuestamente la acompañaría a su trabajo, ella nunca llegó y hay un video en el que se ve a los dos juntos, dos horas después regresa él solo.

Dos meses antes de que Margarita fuera asesinada, contó que ya no podía estar con Julian pues era un hombre celoso y posesivo, la había amenazado de muerte a ella y a sus hijos, un día le dijo que si no regresaban mataría a uno de ellos. Cuando finalizaron la relación él la seguía molestando, la amenazaba, la hostigaba y la seguía. 

Asesino libre.

Julián Valentín Bahena, se encuentra escondido en algún lugar y lamentablemente no existe una orden de aprehensión en su contra porque las autoridades no han llevado a acabo la realización correspondiente. No hay quién ayude ni apoye a la familia, sólo piden y exigen justicia a través de redes sociales.

VO