México. Los casos de feminicidio se extienden por todo el país, la mayoría quedan impunes y los asesinos son cada vez más crueles. El caso de Daniela N es terrible del inicio al fin.

La joven de 23 años se divertía en una fiesta con su «amigos el pasado 25 de mayo. Estaban tomando y al paso de las copas se embriagaron. Después una llamada a emergencias llamó la atención de todos.

Los paramédicos llegaron al sitio en la comunidad de Villareal, municipio de Terrenate, Tlaxcala. Encontraron a la joven quemada. Las primeras investigaciones indicaron que un grupo de jóvenes con los que estaba tomando la desnudaron, le rociaron gasolina y le prendieron fuego.

Por lo menos el 90 por ciento de cuerpo estaba lleno de quemaduras, por lo que fue traslada de inmediato al Hospital “Emilio Sánchez Piedras”.

Pasadas las 10 de la noche del 26 de mayo, la joven fue reportada sin vida, pero milagrosamente hora y media después presentó signos vitales de nuevo, por lo que fue conectada otra vez.

Daniela estaba delicada de salud, su reporte era grave y sus familiares decidieron trasladarla a Puebla para que tuviera mejores atenciones. Los médicos hicieron el mayor esfuerzo, pero no lo lograron. La joven luchó 15 días contra la muerte y al final perdió la batalla.

Hasta el momento las averiguaciones siguen su marcha, pero los asesinos están sueltos. En lo que va de 2019  Tlaxcala cuenta con al menos 12 feminicidios y 3 tentativas.

Lo peor es que nunca conocimos el rostro de Daniela, las imágenes de su muerte se limitaron a una sábana azul que usaron los médicos para taparla y cuidarla después de encontrarla quemada. Su familia exige justicia, pero nadie los escucha, nadie los ayuda.