El 15 de septiembre Areli de 32 años,  y madre de dos niños de 12 y 13 años de edad en la Ciudad de México, ese mismo día la joven saltillences Claudia Iveth de 15 años de edad, el 4 de septiembre fue la niña Ximena, tenía 6 años y era chiapaneca.

Las tres fueron asesinadas en terribles condiciones. Una joven madre de 32 años, una adolescente de 15 años y una pequeñita de 6.

La primera apuñalada dentro de su departamento, la segunda golpeada hasta la muerte en casa de su pareja, la última apareció en un basurero.

La madrugada del 15 de septiembre Areli Mendoza recibió 8 puñaladas en el abdomen y en la espalda, no sólo eso, tenía el brazo roto y mordidas humanas en el cuerpo. Su esposo Miguel Ángel es el principal sospechoso y el día de hoy está prófugo.

La tarde del 15 de septiembre, Claudia Iveth Lomas discutió con su novio Jonathan, entonces él comenzó a golpearla y no paró hasta que la mató. Lo peor es que las investigaciones arrojan que el sujeto estaba intoxicado y fue apoyado por su madre en el maltrato que mantenía ante la adolescente.

Claudia tenía ocho meses de embarazo y fue asesinada, los exámenes forenses dictaminaron que era violentada hace tiempo, tenía moretones por todo el cuerpo y el día de su muerte presentaba quemaduras y un hundimiento en el cráneo.

La niña Ximena era eso, una niña, pero a su asesino no le importó. El día 4 de septiembre la menor fue secuestrada por su niñera y por un extrabajador de su padre. El Macabil durmió a la niña con cloroformo, pero dijo a la policía que «se le había pasado la mano», la secuestró porque su padre lo acusó de robarle en su granja y él enojado pediría dinero por la pequeña.

Cómo se le pasó la mano, decidió abandonar su cuerpecito debajo de un puente y cuando la encontraron ya estaba en avanzado estado de descomposición.

Tres feminicidios en unos cuántos días y aún así la alerta de género no existe en todos estados del país. ¿Qué falta?

@ViryOlarte