México.  En el poblado de Morocoy, Quintana Roo, el 3 de octubre descubrieron el cadáver desmembrado de Doña Vicki, su hijo la mató y no encuentran la cabeza.

Sus vecinos comenzaron a darse cuenta que no salía a saludar, le tocaban y ni siquiera se asomaba.

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Aquella tarde la vecina estaba a punto de darse la vuelta, cuando le gritó y no salió, pero cuando notó que había sangre en la jamba de la puerta, se asomó y vio el cuerpo.  Entonces llamó a las autoridades.

El macabro hallazgo

Al entrar al domicilio, elemen­tos de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Mujer y Ra­zones de Género, se encuentran con una escena dantesca. Sobre la cama estaba el torso y las ex­tremidades.

Revisaron minu­ciosamente el interior del do­micilio, pero no encontraron la cabeza de la anciana.

Cubierto por hojas secas y un reguero de hormigas, los agentes localizan otra parte del cuerpo, un brazo de la anciana.

Horas más tarde, la necrop­sia revelará que el cuerpo de la mujer, de aproximadamente 70 años, es el de doña Victoria «N», conocida como doña Vic­ki, cuya vida habría sido segada el domingo 27 de septiembre, y posteriormente desmembrada.

El análisis de huellas dacti­lares y restos de sangre apun­tarían a un solo sospechoso: el hijo de doña Vicki, de nombre Pompeyo.

Detenido

El lunes 5 de octubre, un juez giró orden de aprehensión con­tra Pompeyo.

Más tarde el sujeto quedó detenido, por el feminicidio de su madre perpetrado el 27 de septiembre.

Con información de Tabasco Hoy

VO