México. «Eran novios, acababan de salir de la secundaria«, dice una mujer a sus vecinos, después de que una pareja de adolescentes resultaran asaltados, Guillermo, el menor de 14 años de edad, murió apuñalado, y ella fue violada.

Ambos acababan de salir de un plantel educativo de la zona de San Diego de los Padres y se sentaron a platicar en un bordo, cuando un hombre desconocido se acercó para amagarlos con una navaja, luego los condujo a un terreno entre las milpas.

Ahí, los amarró de las manos con las agujetas de los zapatos, posteriormente empezó a esculcarlos, a la jovencita la agredió sexualmente, su pareja trató de defenderla y lo lesionó con el arma blanca.

Por las lesiones, Guillermo murió pese a que su novia trató de pedir ayuda; sin embargo, cuando llegaron los paramédicos, el menor ya no tenía signos vitales.

El delincuente escapó.

Así lo velaron

Un grupo de mujeres rezan en un patio donde se encuentra el féretro de Guillermo, es una caja blanca de esas que no deberían diseñarse, una tumba para un niño de 14 años de edad, víctima de la inseguridad en el Estado de México.

Apenas cae la medianoche, en en sitio invade el silencio, las flores, algunas de cempasúchil y velas adornan el ataúd, la fotografía del adolescente colocada en el lugar; la indignación impera entre la gente.

Con información de Quadratín