La noche del 27 de agosto de 2014, López Obrador –el entonces eterno aspirante presidencial–, lanzó una provocadora advertencia en su cuenta de Twitter –desde su vieja BlackBerrry–, sobre el Tercer Informe de Peña Nieto.

Puntual y certero, como solía ser, el líder opositor escribió: “Por salud mental, busquen la forma de protegerse ante el bombardeo de mentiras en la prensa, la radio y la TV, en vísperas del informe de EPN”.

A la vuelta de los años, como ha ocurrido en los últimos mil días, aquel viejo mensaje de López Obrador se convirtió en “escupitajo al cielo” que, por obra y gracia de la gravedad, cayó en el rostro del hoy presidente.

Y es que, en efecto, entre el 1 y 2 de septiembre del 2021 los mexicanos todos debieran haber buscado “la forma de protegerse del bombardeo de mentiras en la prensa, la radio y la TV”, antes, durante y después del Tercer Informe de López.

¿Por qué?

Porque el mensaje de AMLO “a mitad del camino” resultó una grosera recopilación de mentiras y medias verdades sobre la verdadera situación que guarda la administración pública federal, a su cargo.

Sin embargo, la verdadera noticia fue la confirmación de que buena parte de la prensa, la radio y la televisión mexicanas volvieron a ser parte de eso que la vieja izquierda motejó por décadas como “la prensa vendida”.

En efecto, la tarde del miércoles 1 de septiembre y la mañana del jueves 2, del 2021, la mayoría de los informativos de radio y televisión, además de la prensa, reportaron como verdad oficial las montañas de mentiras del Tercer Informe, en tanto que buena parte de articulistas y supuestos críticos de esos medios se comportaron como “mariachis”.

Es decir, callaron… ante la falsedad total del Informe.

Y dudan, va un recuento de las primeras planas de la llamada “prensa nacional”, del jueves 2 de septiembre del 2021, que confirma que antaño y hogaño tenía razón Obrador.

Y es que, en efecto, por salud mental hoy los mexicanos debieran haber “buscado la forma de protegernos del bombardeo de mentiras” del Tercer Informe… del gobierno de López.

1.- El diario Reforma aparece como el más crítico del informe ya que en su “nota principal” –del jueves 2 de septiembre del 2021–, informa sobre los bloqueos y el vandalismo de la CNTE en Michoacán; locura que empujan a la ruina de un gobierno enemigo de AMLO.

A su vez, su “nota secundaria” es una infografía de algunas mentiras del Informe de Obrador, con el título siguiente: “Del dicho al hecho”.

2.- De igual manera, El Universal presenta como “nota principal” la exclusiva de que el gobierno de AMLO “inyectará” 8 mil millones de dólares al Tren Maya y a Dos Bocas; información que no fue anunciada en el Informe y que confirma que las obras emblema son un barril sin fondo.

La “nota secundaria” de el Gran Diario de México es un recuento de una semana de represión contra los migrantes centroamericanos.

Y sobre el informe dedica una breve nota en la parte baja de la última columna de su portada, con el siguiente titulo: “Tercer Informe: critican que presuma récord en remesas, como uno de los logros de su gobierno”.

Sin duda postura crítica que confirma la independencia de El Universal

3.- El Sol de México también presenta una sobria primera plana propia de un diario sin ataduras.

Su “nota principal” informa de una tragedia humanitaria a la que en nuestro país nadie hace caso: “México pierde rastro de cientos de niños”; hijos de migrantes que cruzan por nuestro país y llegan a la frontera sin protección.

La “nota secundaria” revela otra violación a los Derechos Humanos: “Sorprenden a migrantes de madrugada”, en alusión a la represión de la GN.

En El Sol de México el Informe ameritó la última columna de portada con un título crítico: “El presidente se adjudica datos récord en economía”, y recuerda la frase aniñada de AMLO: “¡tengan para que aprendan!”.

4.- El diario Eje Central es el más puntual al “cabecear” su “principal” de manera directa y crítica.

Coloca una composición gráfica que compara a López Obrador con el mural monumental de Juárez, con el título: “El Espejo de Andrés Manuel”, con el siguiente sumario: “Medias verdades e imprecisiones fueron presentadas como resultados en el tercer año de gestión de López Obrador”.

De los cuatros medios arriba citados, tres son parte de la “Alianza de Medios Mx” –El Universal, El Sol de México y Eje Central–, pacto logrado para la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información.

5.- El resto de la llamada prensa nacional no puede ser clasificada de otra manera que “prensa vendida”.

¿Por qué?

Porque sus titulares parecen dictados desde Palacio.

Por ejemplo, el diario La Jornada, no podía ser más lacayo: “Firmes, las bases para transformar al país”, dice su titular principal.

De igual manera, con una penosa sumisión, el diario Milenio titula así su “nota principal”: “AMLO receta modelo a tecnócratas: “Tengan para que aprendan””. Ni un asomo de crítica al informe mentiroso

El diario Excélsior tampoco ocultó su docilidad ante Palacio y tituló su “cabeza” principal de la siguiente manera: “Transformación, en marcha”.

No lastima a Palacio ni con el pétalo de una crítica.

El diario especializado El Financiero “cabecea” así: “Tengan para que aprendan: AMLO a los tecnócratas”. No formula una sola crítica a las mentiras del Informe, a pesar de que los engaños más burdos son económicos.

El diario Contra Réplica, otrora supuesto crítico de López se confirma como lacayo de Palacio. Aquí el título de su nota principal: “Se han sentado las bases de la cuarta Transformación, afirma AMLO”. Ni una sola crítica.

En el pasado, el diario La Crónica fue critico de AMLO. Hoy, sin embargo, brilla por su docilidad al poder: “AMLO: sentadas, las bases de la transformación”. Nada de crítica al mentiroso informe.

Es larga la lista de diarios de la llamada Prensa Nacional que, en sus titulares del jueves 2 de septiembre del 2021, confirman se trata de una prensa domesticada por los censores de Palacio.

Igual que medios electrónicos como Televisa, Televisión Azteca, Milenio Televisión, Grupo Imagen y Grupo Fórmula; todos comparsas de las mentiras oficiales.

Y es que en sus barras informativas no formularon una sola crítica a las groseras mentiras del Informe.

Lo cierto es que, salvo un puñado de medios, periodistas y analistas, el resto de la prensa mexicana es la misma que en los años 60, 70 y 80, de siglo pasado; medios que se ganaron a pulso el mote de “prensa vendida”.

Sí, siguen siendo una vulgar “prensa vendida”, como si nunca hubiese existido cultura democrática en México

Al tiempo.