El Presidente está en peligro

Martín Alonso
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Esta es la segunda vez que se lo digo, pero hoy sí tengo un argumento más sólido. El Presidente está en peligro.

Esta mañana en la conferencia matutina, un hombre -que no ha sido identificado-, logró «burlar» la seguridad del Palacio Nacional y llegar hasta el Presidente para hacerle un par de peticiones.

Los hechos se dan justamente después de que al bajar de un avión, AMLO recibió varios insultos y rechiflas, el video circuló en redes sociales.

Pero aquí hay gato encerrado.

Por un lado, parece increíble que la seguridad del Presidente, la máxima autoridad del país, sea burlada con tanta facilidad.

Es de risa loca, que nadie se dio cuenta del impostor, si de acuerdo con varias fuentes para acceder a la sala de la mañanera, hay por lo menos tres filtros. Si no tenía acreditación como medio de comunicación y si pasó por todos estos filtros, ¿cómo llegó? ¿quién le ayudó? ¿y por qué?

Dicho de otra forma, que por más ineptos que puedan ser los cuerpos de seguridad en Palacio Nacional y por más relajada que estuviera la vigilancia sería casi imposible llegar hasta esa sala.

Por eso llama tanto la atención la supuesta ineptitud y que según los encargados de la conferencia matutina, “nadie” se dio cuenta que había un colado.

No se entiende cómo entró a Palacio Nacional, caminó por los pasillos, esperó a que iniciara la mañanera y se acercó hasta poderle susurrar al oído al Presidente. Nadie intentó frenarlo, nadie se dio cuenta que estaba ahí, nadie supo de dónde salió.. Si todo esto pasó en realidad, el Presidente está en peligro.

Ningún jefe de Estado debe minimizar la vigilancia, alguien debe de poner atención para cuidar al Presidente, porque su vida es un tema de seguridad nacional.

De otra forma, no se entiende cómo un extraño llegó hasta la mañanera… A menos que haya sido plan con maña, que ellos mismos lo metieron, que todo fue un montaje para mostrar al Presidente como un hombre bueno que ayuda a los demás y con esto mitigar el escándalo de las rechiflas en un avión, pero eso no pasa en la Cuarta Transformación.

No hay espacio para la mentira, el show y los montajes en la mañanera, ¿o sí?