México. A través de redes sociales comenzaron a circular imágenes de cómo viven la ventilación invasiva los enfermos de Covid-19 en un hospital.

La ventilación invasiva o intubación se hace bajo anestesia general y consiste en quedarse de 2 a 3 semanas sin moverse. Muchas veces en posición boca abajo (decubitus ventral), con un tubo enterrado en la boca hasta la tráquea. Este permite respirar al ritmo de la maquina a la que se esta conectado.

Si tú te enfermas de Covid-19 y vas a dar al hospital, te colocan un tubo de plástico (polivinilo) en la tráquea del paciente. Con el fin de proporcionar una ventilación mecánica artificial.

Tras la inducción de una anestesia general, el enfermo queda en apnea, es decir, la relajación de la musculatura respiratoria hace que deje de respirar de forma espontánea.

Por ello, es necesario el aporte externo de oxígeno hacia los pulmones a través de ese tubo colocado en la entrada del árbol respiratorio.

Doloroso

No. La molestia y el dolor que siente necesitan la administración de sedantes y analgésicos para asegurar la tolerancia al tubo durante el tiempo que el paciente necesite la maquina para respirar todo esto durante un coma artificial.

La intubación se lleva a cabo cuando el paciente ya ha perdido la consciencia y ha alcanzado un plano anestésico lo suficientemente profundo como para no provocar ningún estímulo nocivo durante las maniobras de laringoscopia e intubación.

Si no se alcanzara dicha profundidad hipnótica, la intubación podría ser recordada por el paciente como algo doloroso y traumático.

En 20 días de este «suave tratamiento», en un paciente joven la pérdida de masa muscular es de 40% y la reeducación será de 6 a 12 meses, asociado a traumatismos de la boca o de las cuerdas vocales.

Es por esta razón que las personas ancianas o ya frágiles no aguantan, lo mismo pasa con la gente obesa.

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VO