México. El lunes 1 de julio de 2019,Mayra‘ salió del trabajo como cualquier otro día, era empleada de una farmacia ubicada en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México.

Alrededor de las 10 de la noche comenzó a caminar por avenida San Mateo, donde tomaría el camión para su casa. En el camino un hombre con sudadera roja y pantalón de mezclilla la interceptó y la amenazó con una pistola.

-Publicidad-

Mayra sólo llevaba 30 pesos, unas galletas para sus hijos, un celular y sus cosméticos. Cuando el hombre se dio cuanta que no traía dinero, le pidió que caminara. La llevó a una baldío cercano al Teatro Zaragoza, le ordenó que se metiera a la milpa y que no hiciera ruido.

 

«Como no me gusta lo que traes te vas a tener que hincar», le dijo mientras ponía la pistola en su cabeza y se bajaba el cierre del pantalón. «Empínate«, le dijo minutos después, en un intento por verle el rostro Mayra recibió un duro puñetazo.

Cuando el pervertido terminó, le ordenó a Mayra que se vistiera, pero su ropa interior él se la quedó. Revisó su celular y le preguntó si Luis era su esposo, le explicó que no que era un compañero de trabajo, pero le marcó y le pidió 5 mil pesos antes de las 3 de la mañana.

El violador la hizo caminar durante casi una hora, hasta que le pidió que le marcara a su esposo para saber si ya tenían el dinero. «No te preocupes me van a llevar al rato«, le dijo Mayra con voz cortada. En ese momento su esposo supo que estaba secuestrada.

Mientras pasaba el tiempo de la entrega del rescate el hombre le ordenó a Mayra que volviera a quitarse la ropa, «te voy a dar tu despedida«, le dijo. Fue violada nuevamente en la colonia Peñitas.

 

Mandó a uno de sus cómplices por el dinero y le dijo a Mayra que corriera sin voltear, luego hecho un tiro al aire.

Tuvo que ser traslada a hospital por las heridas de gravedad que tenía, tuvo que pasar por el terrible dolor de la declaración, pero venía lo peor, le dijeron que no podían hacer nada porque ella no le había visto la cara. La policía les dijo que sólo podían revisar dos cámaras de las diez que habían y hasta hoy el caso no a avanzado.

Días después llegó un mensaje dirigido a Mayra el remitente era El Castigo del Oriente.

Con información de Héctor de Mauleón

VO