Seguramente se enteró de la noticia. El hijo menor del exlíder del Cártel de Tláhuac, fue detenido en las calles de Tláhuac.

Alexis tiene 14 años, creció en un entorno de violencia, un núcleo familiar deshecho y su papá era el narco más importante de la zona sur de la Ciudad de México. Desde los 10 años ya estaba inmerso en un mundo diferente a los demás niños.

Mientras sus amigos jugaban con pelotas o videojuegos, él asistía a peleas de gallos. Alexis tomaba cerveza y portaba armas de fuego. A veces funcionaba como escolta y otras veces como “halcón” para informar de la presencia de los policías y hasta de sicarios.

Hace unos días fue detenido con otros jóvenes de su edad. En la camioneta en la que viajaban traían armas, drogas y cervezas. El menor es acusado de secuestro exprés. Las propias autoridades no lo tomaban en cuanta por su edad y seguramente quedará libre muy rápido.

Aunque usted no lo crea, el menor no era identificado como un objetivo o heredero porque cuando su padre murió, tenía 10 años, pero ya traía escuela y sus hermanos lo siguieron guiando en ese mundo.

Todos los herederos, hombre y mujeres están en la cárcel, todos por delitos contra la salud, homicidio y hasta narcomenudeo. Su hermano mayor lidera una banda de secuestradores desde el interior de un reclusorio.

El tema viene a cuenta porque siendo un niño, Alexis tomó el camino que encontró sin pensar las consecuencias y ahora está detenido. Toda la dinastía de Felipe de Jesús Pérez Luna «El Ojos» está en prisión.

La descomposición social está en la calle, eso es verdad. Los niños están expuestos a una cantidad brutal de violencia en internet, con los propios amigos y hasta en la escuela, es cierto, pero la realidad es que el círculo más importante es la familia.

Los niños son el reflejo de lo que tienen en casa, los niños aprenden todo lo que ven y los niños son el futuro de este país. Piense bien como educa a sus hijos, haga lo que tenga que hacer, pero no dé un mal ejemplo.

No se arrepienta después de no haber puesto límites, de no haber hablado, de no hacer algo a tiempo. No permita que sus hijos sean consumidos por la violencia. No más Alexis, no más niños sicarios.