México. La tercera semana de octubre ha sido una de las más sangrientas y complicadas para la ciudadanía y autoridades, sobre todo para las fuerzas de seguridad que tenido varios decesos mientras cumplían con su trabajo se salvaguardar a la comunidad.

La Masacre de Aguililla acabó con la vida de 13 policías

El lunes 14 de octubre se registró una emboscada por parte de sicarios del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) contra policías estatales de Michoacán, que se encontraban en Aguililla para una diligencia.

Tres patrullas se dirigieron a la región para acompañar a una víctima, de la nada fueron emboscados y atacados a tiros por sicarios, 13 policías murieron en el lugar.

Una versión indica que el CJNG ya había tenido contacto con mando medios de Aguililla y amenazaron con matar a todos los policías que entraran a la comunidad y no trabajaran para ellos.

El infierno de Culiacán

Un operativo mal realizado provocó una serie de balaceras en calles de Culiacán, la detención de Ovido Guzmán Loera desató un caos en la ciudad que provocó que las autoridades lo liberaran.

Según palabras del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, policías realizaban un recorrido por el fraccionamiento Tres Ríos en Culiacán, cuando fueron atacados a tiros desde una casa.

Repelieron el ataque y aseguraron la vivienda, dentro del lugar estaba Ovidio Guzmán por lo que fue detenido, luego la zona fue rodeada por civiles armados.

Ante la detención de Ovidio se comenzó una ola de balaceras y ataques en la zona, incluso reos del penal de Aguaruto se fugaron.

Luego de la fuerte movilización, el hijo de El Chapo fue liberado supuestamente para evitar más ataques y violencia.

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