México. Cada vez es más común escuchar sobre historias en donde las personas deciden utilizar taxi o alguna app de transporte para tener seguridad en sus traslados. 

Sin embargo, pareciera que ya no es seguro trasladarse entre las calles de la Ciudad de México, ya que en cualquier momento se podría ser víctima de la delincuencia.

Tal es el caso de Gerardo «N» un abogado que decidió salir a tomar con un amigo el pasado sábado a Polanco, Miguel Hidalgo. La víctima narró que alrededor de las 5:00 horas se encontraban a las afueras de una taquería, listos para regresar a casa.

En lo que esperaban la llegada de su Uber, un taxista de alrededor de 35-40 años de edad comenzó a platicar con ellos y se ganó su confianza. Les confesó que tenía un taxi ejecutivo y les podía ofrecer el servicio más barato. 

Gerardo y su amigo creyeron que sería una buena opción, estaban cansados, se ahorrarían unos pesos y el conductor tenía buena finta, mala idea. 

No habían avanzado unas cuantas calles, cuando en la esquina de Presidente Masaryk  y la lateral del Periférico, cuando tres sujetos vestidos de negro ingresaron a la unidad con un arma de fuego. 

«Agachen la mirada o los quebramos» esas fueron las palabras con las que los amenazaron y a partir de ahí comenzaron los peores 30 minutos de sus vidas.

Los secuestradores golpearon a los pasajeros, exigieron las carteras, los teléfonos celulares y las contraseñas de las tarjetas bancarias. El conductor jamás recibió instrucciones, desde ese momento se percataron que el taxista era su cómplice.

Cuando ya no les servían más decidieron aventarlos en la colonia Alce Blanco en el municipio de Naucalpan, tal vez perdieron sus pertenencias, pero lograron conservar sus vidas.

Gerardo y su amigo espera levantar una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, pero probablemente no obtendrán el respaldo por parte de las autoridades.

MA