México. No es secreto que Los Viagras son un cártel local en Michoacán que cobró fuerza después del surgimiento de los autodefensas en el estado. La historia indica que eran ocho hermanos que pasaron de criar gallos de pelea y aves de corral a traficar drogas sintéticas.

Los reportes aseguran que cuando los autodefensas se levantaron en Michoacán este grupo se acercó al Comisionado para la seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo e infiltró al gobierno. Les dieron armas, los capacitaron e incluso tuvieron información de sus enemigos.

Estos hombres empezaron una alianza con la Familia Michoacana por la cercanía con su líder Carlos Rosales, alias «El Tísico» ya que a este hombre le gustaba acudir a las peleas de gallos, donde los hermanos Sierra Santana dominaban.

Después de una separación, siguieron en alianza con los Caballeros Templarios, pero la magia terminó cuando Servando Gómez, mejor conocido como «La Tuta», secuestró a su hermano menor para que pagaran una deuda.

Es por eso que ellos decidieron unirse a los autodefensas para acabar con los Caballeros Templarios e incluso iniciaron una persecución contra «La Tuta», por este motivo se unieron con el Cártel Jalisco Nueva Generación para que los ayudara a vengarse de este personaje.

La alianza era para traficar y fabricar drogas sintéticas como metanfetaminas y «crystal», ya que Los Viagras tenían dominados municipios como Nueva Italia, Apatzingán, Parácuaro, La Huacana, Churumuco, Arteaga, Ario de Rosales, Nuevo Urecho y Buena Vista Tomatlán.

Aunque todo había funcionado bien, los cuatro hermanos Sierra Santana que quedan libres decidieron traicionar al CJNG y alinearse con la Nueva Familia Michoacana, hecho que provocó diversos enfrentamientos y la matanza de por lo menos 20 personas que dejaron colgadas y descuartizadas en Uruapan.