En una semana la industria hollywoodense nos demuestra que la nostalgia es por mucho su mayor apuesta para seguir generando dinero y llevándonos a las salas de cine.

Esta semana se estrenó el mas reciente live action de Disney, Aladdín, que como ya desde hace varios años demuestra que la compañía del ratón prefiere presentarnos copias de sus clásicos animados para pugnar que aquellas sensaciones que nos trajo la muerte de Mufasa, los elefantes rosas de Dumbo o las canciones de Baloo nos hagan pagar un boleto nuestro y de los pequeños de la casa.

Otro ejemplo fue el tráiler de la que cuarta entrega de Toy Story,  que por la premisa que nos deja ver, es una historia similar a la primera: un viaje de Woody para que otro juguete acepte su rol.

Pero aunque la tercera cinta de esta saga nos había dado un cierre digno, no hay que perder la oportunidad de hacer dinero en juguetes, mercancía y con los nostálgicos.

Aunque Disney no es el único que vende piñas, ya que también nos presentaron un tráiler de la nueva cinta de Terminator Dark Fate.

Que claro vuelve a explotar los momentos icónicos de Terminator 2 como cuando el T20 salta y se engancha o con el ya muy viejo Arnold Schwarzenegger.

En esa misma tónica se presentaron más imágenes del nuevo remake o lo que sea de Chucky, que cero ganas me dan de verla con el toque de tecnología malvada que le han puesto sustituyendo al asesino demoniaco.

Así es que otra vez Hollywood nos demuestra que están dispuestos a profanar cuántas tumbas sean necesarias por dinero.

Sobre el final de GOT

Pues no hay plazo que no se cumpla y por fin se acabo Game of Thrones y sobre su tan criticado final solo queda decir, ¡se los dije!.