Iniciamos el año con la terrible noticia de que un niño de Torreón disparó contra una profesora, lesionó a cinco de sus compañeros y un profesor más para luego quitarse la vida.

A las pocas horas de perpetuado este tiroteo en el Colegio Cervantes salió el gobernador de Coahuila a culpar a los videojuegos.

Ya en este espacio hemos tratado este tema con anterioridad de como es un lugar común culpar a un juego de disparo de tragedias como esta.

Pero hay algo que me gustaría poner en la mesa respecto a este tema: los memes.

Parece un meme el hecho de pensar que los memes pueden orillar a un niño a disparar en su escuela, pero veamos algunos puntos.

Luego del tiroteo imágenes del vestuario del pequeño revelaron que iba caracterizado como Eric Harris, uno de los asesinos de la preparatorio de Columbine.

Los tirantes, la playera de Natural Selection, el pantalón negro coincidían.

¿Pero como un niño nacido en la década del 2010 puede saber de una masacre ocurrida, literal, en el siglo pasado?

En redes sociales existe una especie de cultura construida alrededor de Columbine sobre todo en los casi extintos grupos autistas y en los llamados shitposting.

Apuesto que has visto memes sobre el callado de clase, o mensajes diciendo no vayas mañana, todo en tono de broma, pero haciendo referencia a las masacres o sobre la llamada canción de la masacre (Pumped up kicks de Foster The People).

Tampoco pretendo decir que un meme es el culpable de un entorno familiar complicado, de una sociedad violenta y de la sobre información a la que estamos expuestos, claro que no.

Pero si quiero decir que si un meme al que tuvo acceso un menor con problemas le mostró una «salida» a ellos por medio de la violencia, si tenemos que reflexionar lo que generamos y compartimos en redes sociales.

Ahora sí las vacaciones se terminaron y esperemos seguir contando con nuestros tres lectores este 2020 para hablar de las historias que surgen en torno a las historias que tanto nos gustan.

Yo solo digo.