Llama mucho la atención que el Presidente Andrés Manuel López Obrador sólo se dedique a atacar a un sólo grupo del crimen organizado. Llama mucho la atención que esté empeñado en una sola detención. Y llama mucho la atención que sea otro cártel, el que le esté haciendo segunda.

La historia ya se la había contado. Todos van contra José Antonio Yépez, alias «El Marro», líder del Cártel Santa Rosa de Lima. El tema cobra más fuerza luego de que el Secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México sufriera un atentado.

Lo que pasa es que apenas unas horas después del atentado, Omar García señaló al Cártel Jalisco Nueva Generación como el autor de la balacera que pudo acabar con su vida. El Presidente se limitó a decir que el ataque fue una respuesta a la buena labor que ha venido desempeñando.

Caso extraño y diferente, lo que pasaba en Guanajuato. Derivado de los operativos para detener al «Marro», detuvieron a su mamá, pero un juez determinó que la señora podría quedar libre toda vez que no había pruebas en su contra. ¿Qué cree que pasó?

De inmediato AMLO lanzó una ofensiva y pidió que se hiciera una investigación, ya que era extraña la actitud de las autoridades de esa entidad. A las pocas horas, como si estuvieran de acuerdo, el Cártel Jalisco Nueva Genración ofreció una recompensa por la cabeza del líder de Santa Rosa de Lima.

¿Por qué? ¿Por qué el Presidente no condenó de la misma forma el atentado contra un funcionario de un gobierno de Morena, que la liberación de la madre de un criminal?

¿Por qué AMLO no tiene un operativo para detener a El Mencho como lo tiene con El Marro? ¿Por qué AMLO no menciona, ni siquiera para ponerle un alto, al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación? ¿Por qué AMLO no detiene al Mencho?