México. Los jóvenes protagonizan la tercera ola de coronavirus en México, que si bien es minimizada por las autoridades porque ha caído el número de hospitalizados y pacientes graves, se refleja en los módulos de pruebas gratuitas de detección de COVID-19.

“Vine (a hacerme la prueba) porque en la oficina donde trabajo mi jefe directo dio positivo y estuve en contacto con él hasta el viernes”.

Señaló este viernes a Efe, Alejandro López, un joven de 27 años que acudió a realizarse una prueba a un módulo de la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México.

Como en los primeros meses de la pandemia, estos lugares tienen por estos días largas filas que en su mayoría están conformadas por jóvenes; en promedio entre los 20 y los 35 años, que aún no han sido vacunados y temen estar contagiados.

Ingrid Gutiérrez vende productos en un bazar y tiene que trasladarse en transporte público constantemente por lo que ha venido a realizarse una prueba para asegurarse de que no tiene el virus.

“Estar segura y en dado caso de dar positivo quedarme en casa”, manifestó. Y aceptó que tiene miedo “sobre todo por esta tercera ola y por las cepas que están apareciendo“.

Por semanas, el Gobierno de México se había resistido a hablar de una “tercera ola” de contagios. No obstante, el pasado martes admitió abiertamente que hay un nuevo repunte que empezó hace cuatro semanas.

Con información de López Dóriga

VO