México. El pasado sábado 19 de junio, el matrimonio García Olguín y su hijo de 30 años, se encontraban conviviendo cuando se registró una masacre en Reynosa, Tamaulipas. Los tres murieron durante el ataque y ahora su familia exige justicia.

La pareja y su hijo estaban conviviendo como todos los fines de semana, cuando sujetos armados les dispararon, le arrebataron la camioneta a su hijo y también lo ejecutaron.

Alfredo, hijo del matrimonio, regresaba de dejar a su novia cuando sujetos armados frente a su casa lo golpearon y arrojaron al suelo, le quitaron su camioneta. Sus padres salieron a defenderlo y asesinaron a tiros a los tres.

El joven era tatuador, cuando lo asesinaron a él y sus padres, sus hermanas fueron encajueladas en uno de los autos de los sicarios. Policías descubrieron a las mujeres en la cajuela de los pistoleros cuando chocaron con una barda y huyeron.

La familia de Alfredo y sus padres exigen justicia, además de que piden que atiendan la problemática de inseguridad que se vive en Tamaulipas. La tarde del lunes sepultaron a los tres en el panteón Valle de la Paz, en Reynosa.

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