México. La Unión Tepito tuvo como padrino a Édgar Valdez Villarreal alias La Barbie, quien llegó a la CDMX con el objetivo de unificar a los grupos y las familias que dominaban el barrio de Tepito.

Todo pasó la tarde del 18 de mayo de 2010, aproximadamente 100 hombres con gorras negras bajaban de varios autobuses carreteros y se distribuían por las calles del barrio.

-Publicidad-

Cámaras de la alcaldía les hacían acercamientos para detectar si portaban armas, pero a simple vista no había nada.

Un informante del entonces comandante Velasco, le dijo que había una reunión en la calle Hojalateros. Ahí las viviendas eran sucias y viejas, y por las noches apenas las iluminaban los altares a la Santa Muerte y San Judas Tadeo.

Les hicieron creer que los 100 hombres que se encontraban en el lugar eran comerciantes y querían realizar una protesta, sin embargo, era mentira.

A las 21:20 horas de ese 18 de mayo de 2010, las cámaras captaron por última vez al grupo de hombres con gorra.

Ninguno usó su celular. Subieron a los autobuses y un reducido grupo hizo lo propio a una Caravan dorada y a una pick up blanca. Así como llegaron se fueron del barrio.

Días después el informante le contó comandante que la persona que había ido a la reunión era «el mero toro», La Barbie.

La reunión

La Barbie fue a Tepito con una centena de pistoleros, organizó una junta con los principales distribuidores de drogas. El propósito era unificar a los grupos y las familias que dominaban el barrio.

La reunión duró unas seis horas, con recesos aderezados con una comida y brindis.

En la junta, donde había alrededor de 20 personas, se pactó una unión de las bandas delictivas de Tepito bajo el padrinazgo de Valdez Villarreal. Quien les surtiría cocaína y anfetaminas a un precio apenas por abajo del establecido en ese entonces: 180 mil pesos el kilo.

La cocaína no era pura, estaba cortada y marcada por la gente de La Barbie. El capo también prometió compartir algunos de sus protectores en la PGR y la Policía Federal.

El trato incluía no sólo la venta de droga, sino también una modalidad delictiva que hasta esas fechas no se había explotado en la CMDX; el cobro de derecho de piso , es decir, una cuota que comerciantes y empresarios debían pagar como “protección” para que los dejaran trabajar.

El 1 de octubre de 2010, La Unión se adjudicó su primer asesinato.

VO