México. Una madre neonazi quedó al descubierto criando a su hija como si fuera un gato, aunque mucho peor que eso en realidad.

La madre neonazi estaba viviendo en Moscú, Rusia, donde tenía a su hija encerrada en una habitación sin ventanas, y le dejaba comida para gato.

Pero no, eso no es ni siquiera lo peor del caso. La mujer tiene otra hija, ambas son menores de edad, y la madre neonazi admitió en un programa de televisión que “prestó más atención a su hija mayor”, mientras que la otra fue creyendo que era un gato.

La víctima de su propia madre caminaba a cuatro patas y estaba rodeada de basura, además de que estaba en grave desnutrición; no sabía hablar y respondía a los gritos. La menor pensaba que su nombre era Kitty-Kitty, y vivía en el cuarto con 19 gatos.

La mujer vivía en una casa elegante con su otra hija, y logró que por años nadie se diera cuenta de que tenía a una menor encerrada. La mujer fue condenada a 3 años de cárcel por tortura infantil.

Con información de La Razón

VO