Entre los muchos éxitos propagandísticos que convirtieron en ganador al candidato presidencial, López Obrador, destaca el estribillo pegajoso y no menos poderoso de: “¡estaríamos mejor con López Obrador!”.

La leyenda era el toque final de una recopilación de supuestos o reales fracasos de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto que eran magnificados por la engañosa y también exitosa propaganda lopista.

Así, por ejemplo, la propaganda reportaba el escandaloso número de muertes violentas, producto de “la guerra” de Calderón contra el crimen, y “la lucha” de Peña Nieto contra “objetivos prioritarios” y el mensaje terminaba con ese potente cierre de: “¡estaríamos mejor con López Obrador”.

De esa manera, millones de ciudadanos se tragaron un espantajo “engañabobos” que aquí y en otros espacios intentamos explicar –sin éxito–, como parte de la propaganda mentirosa de López Obrador.

Sin embargo, la terca realidad se impuso y, a dos años del gobierno de AMLO, todos los indicadores de violencia, seguridad, empleo, crecimiento económico, salud y bienestar son peores hoy, que ayer, en los gobiernos de Peña y Calderón.

Pero ese es apenas el principio. Si vamos a la comparación de libertades y derechos elementales, en el gobierno de Obrador el retroceso no solo es catastrófico sino que pone en peligro a la democracia mexicana.

Pero vamos por partes.

En materia de violencia criminal, los dos primeros años de la gestión de López son una verdadera tragedia, comparados con los primeros dos años de gobierno de Calderón –con 18 mil 500 vidas perdidas–, y de Peña Nieto, en donde se reportaron 33 mil muertes violentas.

En cambio, con López Obrador los primeros dos años han significado la muerte violenta de 70 mil mexicanos; más del doble de Peña y casi cinco veces más que Calderón.

Además, los primeros 24 meses de la gestión de AMLO, reportaron casi 15 mil desaparecidos –un promedio de 19 al día–, y casi 8 mil feminicidios; lo que significa un promedio de 11 mujeres muertas al día.

A esos miles de vidas perdidas por la violencia, se deben sumar las 110 mil muertes por la pandemia, los miles de niños y mujeres que perdieron la vida por falta de medicamentos para el cáncer y otras enfermedades que se han descuidado a causa de la destrucción del sistema de salud.

Ante esta tragedia, expertos en seguridad y violencia, como el doctor Emilio Vizarretea, calculan que en solo dos años del gobierno de AMLO se han perdido casi medio millón de vidas, lo que coloca a la gestión de López Obrador como “el gobierno de la muerte”.

Por eso la pregunta: ¿Dónde quedó el eslogan de que “estaríamos mejor con Obrador”?

Sí, se confirma que sólo se trató de la propaganda “engañabobos” que se tragaron 30 millones de “bobos”.

Pero hay más. En materia de empleo la tragedia no es menor. En los primeros dos años de Calderón se crearon poco más de 600 mil empleos y Peña Nieto superó los 700 mil nuevos puestos de trabajo en el mismo período.

En cambio, con López Obrador –según distintas estimaciones–, se han perdido casi 10 millones de empleos, han muerto un millón de micro, pequeñas y medianas empresas y la fuga de capitales se calcula en 4 mil millones de dólares, mientras que la deuda pública bruta creció –en sólo 24 meses de López Obrador–, más que en los últimos 30 años y es igual al 66 % del tamaño de toda la economía mexicana.

A su vez, en los primeros dos años de los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, el Producto Interno Bruto de México creció 1.14% y 2.85%, respectivamente, en tanto que en el gobierno de AMLO decreció menos 9%, en promedio, los 24 primeros meses.

Por eso, de nuevo debemos preguntar: ¿dónde quedó el eslogan de que “estaríamos mejor con Obrador”?

Además, en el Segundo Informe de gobierno, el presidente López alardeó haber cumplido con 97 de los 100 compromisos que prometió en campaña.

Si es cierto que sólo restan por cumplir tres de los cien compromisos –afirmación de un presidente al que le han documentado en video 40 mil mentiras–, entonces tales compromisos no eran los puntos centrales para llevar al país a un mejor estadio de bienestar?

Y debemos volver a preguntar: ¿Por qué no eran los compromisos correctos?

Elemental, porque si ya se cumplidos tales compromisos y si México vive una de las peores crisis de seguridad, violencia, economía y de salud, ¿entonces se trató de “cien compromisos engañabobos”.

Pero el desastre es colosal si comparamos la pérdida de libertades básicas en el gobierno de AMLO, frente a las libertades y los derechos que se garantizaban en los gobiernos de Calderón y Peña.

Con López no hay libertad de expresión y menos derecho a la información; han sido asesinados 26 periodistas en 24 meses; no hay derecho constitucional a la vida, al trabajo, a la salud; no hay derecho a la libre empresa y el propio presidente persigue a los opositores y prohíbe los partidos contrarios al partido oficial; además de que Obrador mató la División de Poderes y los contrapesos.

Sí, los datos duros confirman que, en los primeros dos años de la gestión de AMLO, México y los mexicanos están peor que con Peña y con Calderón.

Y sí, una vez más el tiempo nos dio la razón; estábamos mejor con Peña y con Calderón.

Al tiempo.