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México. Durante 2020, se registraron varios casos de brutalidad policiaca que terminaron en homicidio. En noviembre de 2020, elementos de seguridad de Celaya sometieron a Juan Carlos Padilla, un tamalero que caminaba con su hija. Los policías detuvieron a Juan Carlos con violencia, murió horas después en el hospital.


Otro de los casos más brutales fue el de Giovanni López, un hombre de 30 años que terminaba su jornada laboral y se quitó el cubrebocas porque iba a cenar. Policías lo detuvieron por esta situación y lo golpearon de forma brutal que le provocaron la muerte.

También, está el caso del menor Alexander Martínez, de 16 años, quien circulaba en su motocicleta para comprar una pizza y policías lo detuvieron, provocaron que cayera de su moto y luego le dispararon. El menor no había cometido ningún acto delictivo, era futbolista y acudía a la preparatoria.

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La policía asesina en nombre de la ‘justicia’

2021 sigue el patrón de uso excesivo de la fuerza en manos de policías, el pasado sábado, cuatro elementos de la policía de Tulum, Quintana Roo, sometieron a una mujer de origen salvadoreño.

La arrojaron al piso y una mujer policía le colocó la rodilla sobre la espalda al punto que le fracturó la columna. Victoria Salazar era refugiada, tenía dos hijas y murió en manos de la policía.

Días después, policías le dispararon a un hombre esposado en el municipio de Atzacan, Veracruz. El hombre estaba tirado en el piso, padecía de sus facultades mentales, lo detuvieron por amenazar con un machete.

Horas después, Leonardo murió en el hospital por un disparo en el pecho. Esto provocó la molestia de los ciudadanos.

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